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Reflexiones sobre el emprendimiento cooperativo, la gestión participativa y el trabajo en equipo

Los esquerosos o los zombis al sótano
La lectura de este post puede herir alguna sensibilidad

19
DIC

2016

conflicto

En los cursos que imparto a socios y consejos rectores de las cooperativas, siempre les digo: “En vuestra cooperativa sobra un socio y lo tendríais que expulsar”. La primera reacción que tienen es la de decir: ¿cómo lo sabes?, para de inmediato contarme que sí, que tienen un socio que no rinde lo que debiera, pero que tampoco comete faltas graves que sean motivo de expulsión, que empezó con ellos y que al principio ponía mucha voluntad pero que, con el tiempo, se ha acomodado y ha acabado por convertirse en una rémora para la cooperativa.

Yo les digo que lo que tienen es un socio ESQUEROSO, ya que son personas que se pasan más tiempo diciendo: “Es que…, Es que…, Es que…”, siempre buscando excusas para justificarse por la no asunción de las responsabilidades comprometidas, y que se pasan más tiempo quejándose que aportando soluciones. Son personas que siempre son parte del problema y nunca de la solución, o dicen “ese no es mi trabajo” cuando se les encarga algún cometido ocasional; son personas que encuentran un problema para cada decisión que toma el equipo y siempre ven las oportunidades como amenazas.


Y la verdad es que es un problema contar con socios de estas características en nuestras cooperativas y no poder prescindir de ellos de forma rápida y con costes asumibles, ya que lastran el buen funcionamiento de la empresa cooperativa tanto en el orden empresarial como en el social. He estado reflexionando al respecto y creo que he encontrado una solución. Me voy a explicar:


Decía Willy Wilder, gran director de películas como “Primera plana”, “El apartamento”, “Con faldas y a lo loco”, “Perdición”, “Sabrina “, “El crepúsculo de los dioses”…, que cuando no sabía cómo resolver una escena, se preguntaba ”¿Cómo lo haría Lubitsch?” para resolver la situación, otro gran director de cine alemán, autor de películas memorables como “Ser o no Ser”, “Ninotchka”, “El bazar de las sorpresas”…


Os recomiendo que estas fiestas los que no las conozcáis las veáis y los que ya las habéis visto, la volváis a ver, ya que son clásicos muy actuales. Pues bien, yo he utilizado el mismo mecanismo de pensamiento que utilizaba Wilder y he pensado: “¿Cómo hacen en otras empresas y organismos cuando tienen problemáticas similares?”


En primer lugar me he fijado en cómo arregla sus problemas la banca: Cuando en su locura financiera han inventado productos que al final se han convertido en tóxicos y que han estado en muchos casos a punto de hundir el banco y el sistema financiero, la fórmula utilizada ha sido crear un BANCO MALO donde han puesto todos esos activos tóxicos.

BANCO MALO o, en términos económicos, fondo para la reestructuración de los activos financieros, es una entidad financiera que compra los llamados activos tóxicos (activos contabilizados en el balance de un banco por un valor sobrevalorado) a fin de salvar el sistema financiero.

¡Ay, qué bien, qué forma más rápida de solucionar el problema! ¡Un banco malo! Si es que son unos genios.


Pero, si miras hacia otros estamentos como la política, observas que tienen un sistema parecido. Cuando un político que ha sido un activo importante del partido se ha depreciado, lo envían al Senado. En esta cámara se pueden encontrar a modo de cementerio de elefantes, a representantes de todos los partidos políticos que ya han sido amortizados políticamente.


Y, hablando de bancos, también el gobierno de la nación, que ocupa el banco azul en el Congreso, cuando uno de sus miembros se vuelve tóxico lo envían a una embajada. Todos recordamos personajes como Trillo o Wert,que ocupan sendas embajadas en Londres y París. O también los envían a ocupar “bancos” en los consejos de administración de las empresas del Ibex 35.


¿Y qué hacen en las empresas de capital?


En las empresas de capital lo tienen más sencillo. Normalmente, utilizan dos estrategias cuando tienen un empleado tóxico:


1- Lo envía al INEM (SERVEF en la Comunidad Valenciana). El problema que tienen con esta estrategia es que suele llevar aparejada costes de despido improcedente.

2- Zombis al sótano. Esta estrategia la contaba un alto directivo de una empresa constructora que decía que, cuando tenía un empleado de estas características, lo que hacían era apartarlo, física y relacionalmente, especialmente de los equipos de alto rendimiento, y les asignaban tareas repetitivas, monótonas, rutinarias, y que estuviesen perfectamente delimitadas. Así conseguían dos propósitos:

 

a) Que, en caso de que no las hiciese correctamente, pudiera ser causa de despido procedente.

b) Que terminasen hartándose y causando baja de la empresa de forma voluntaria, con lo cual se deshacen de este tipo de empleados a coste cero.


¡Ojo que esto podría ser Mobbing!

En fin, como vemos, muchas son las instituciones que tienen un lugar para depositar a las personas que sobran pero, por delicadeza, tenemos que darles una salida políticamente correcta.


Pues bien, propongo que el mundo cooperativo tenga también un lugar donde poder enviar a los socios Esquerosos. Propongo que las cooperativas se unan y creen una cooperativa de segundo grado (ESQUEROSCOOP) donde se podrían enviar a todas las personas tóxicas que nos sobran en las cooperativas.


En definitiva, y haciendo un símil de la parábola de la oveja descarriada, en la cual un pastor que tenía 100 ovejas y una se descarría, abandona a las 99 restantes y va a la búsqueda de la oveja descarriada hasta que la encuentra. Yo les digo que hagan lo contrario, que cuando tengan un socio de las características que he comentado, lo mejor es que no pierdan un minuto de su tiempo en recuperarlos, y que dediquen su atención a aquellos que realmente cumplen con su cometido.


Una cooperativa es un proyecto socio-empresarial, cuya sostenibilidad debemos garantizar. No nos podemos permitir, llevados por la lástima o la caridad mal entendida, aguantar a socios que lo único que están aportando es negatividad al proyecto.

 

Felices Fiestas

En mi empresa cooperativa:

  •  Sí teníamos un socio de estas características y lo acabamos expulsando
  •  Sí tenemos un socio de estas características y nos aguantamos
  •  Sí tenemos un socio de estas características y lo hemos elevado a la presidencia
  •  Sí, soy yo, y de aquí no me voy hasta que no les amargue la existencia a todos

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Autoría:  Pepe Albors
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Acerca del autor de esta entrada

Hola! Soy Pepe Albors y quiero ayudarte a entender mejor la empresa cooperativa. Creo en la democracia económica, y la cooperativa es el mejor modelo de empresa para llevarla a cabo. No es fácil gestionar y trabajar en cooperativa, la igualdad, la participación democrática, la cooperación, no son fáciles de gestionar. Cuento con una experiencia de 30 años en el mundo cooperativo y os puedo ayudar a que el proceso de conducir un proyecto cooperativo sea más llevadero.

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